CIENCIA CIUDADANA APLICADA A LA CAZA

MARZO, COMIENZA LA VEDA, PERO CONTINÚA LA GESTIÓN Y LA INVESTIGACIÓN

CAZA EXTRAORDINARIA DE ZORROS, CONTEOS DE PAREJAS DE PERDICES Y PERREOS Y CENSOS DE BECADAS

Como cada temporada, cuando finaliza el mes de febrero, tras una intensa temporada que comienza en el mes de Agosto, se cierra la veda para que las especies críen y se reproduzcan, pero la labor y la gestión que se llevan a cabo en los cotos de forma continua a lo largo del año no se para, siendo en este aspecto el mes de marzo muy intenso ya que es cuando se aprovecha para realizar las batidas extraordinarias de zorros en los cotos donde esta especie abunda, los conteos de las parejas reproductoras de perdices, así como el perreo y censo de becadas en contrapasa.

Batidas extraordinarias de zorros

Los zorros son unos predadores oportunistas muy abundantes cuya amplia presencia se debe a su capacidad para comer de todo, no solo de presas que puedan encontrar por el campo, sino basura, restos de animales muertos, etc, motivo por el cual sus poblaciones aumentan mucho, siendo necesario un correcto control sobre ellos.

Por ello, la Administracion, además de que autoriza ampliamente su captura en los periodos habituales de caza, dado que la época más peligrosa por los daños que causan tiene lugar en primavera, es muy interesante redoblar su caza durante el mes de febrero, y dado que en marzo ya es época de veda, se conceden de forma excepcional unas autorizaciones excepcionales de batidas a estos canidos en los cotos que tienen un IKA elevado de ellos, siendo esta una época muy propicia ya que están criando el resto de especies.

 

 

Como ocurre en el caso de todas autorizaciones excepcionales, tras su petición y autorización es preceptivo contar con un guarda de caza que lo controle y presentar los resultados de la autorización del año pasado.

Conteos de parejas de perdiz

Los censos de parejas de perdiz reproductoras se deben realizar desde el 15 de febrero hasta el 31 de marzo, y tienen por objeto el establecer el potencial reproductor que tiene cada coto y ver qué población ha quedado después de la temporada de caza. Esta es la época más propicia para ello, ya que más tarde el crecimiento del cereal pueda dificultar su detección.

Los conteos se suelen realizar en cada coto a través de unos recorridos prestablecidos en los Planes de Ordenación, preferiblemente en las primeras horas de la mañana y siguiendo la metodología y transectos descritos en el Plan de Ordenación Cinegético (POC) vigente, participando en cada uno de ellos 5 personas separadas entre ellas 50 metros, contando las parejas e individuos que avistan cada uno.

Con este método, se obtiene es lo que se llama el IKA de las parejas reproductoras de perdiz de cada coto (Índice kilométrico de abundancia), y con ello el "potencial de cría. Y a partir de ahora se controlan las que críen y los bandos de perdiganas, así como su seguimiento hasta la época de caza.

Perreos y censos de becada

El 31 de enero finalizó la temporada de caza de la becada en Navarra, pero la actividad para los becaderos de la Comunidad Foral continua en los meses de febrero y marzo con los denominados campeos o perreos. En primer lugar habría que distinguir entre lo que conocemos como perreos y los censos de becadas. Mientras los primeros tienen una finalidad principalmente lúdica, no sería otra que prologar la temporada de caza en una modalidad “sin muerte”, ya que no se dispara a las becadas levantadas por los perros, en el caso de los censos persiguen un objetivo científico. Es decir, básicamente consisten en monitorizar la población de becadas en un lugar, realizando una serie de recorridos previamente establecidos. Con la ayuda de perros especializados podemos contar las becadas que hay en un monte y observar su evolución durante una temporada y su tendencia a lo largo de los años.

Los censos de contrapasa también son una herramienta eficaz para determinar las fechas de migración primaveral de las becadas en base a la densidad de individuos observada, aspecto importante ya que la Directiva de Aves europea no permite la caza de especies migratorias en el viaje de regreso a sus lugares de cría.

No obstante, para el mes de marzo el campeo con perros es más delicado al coincidir con el inicio del período de cría de diferentes especies y al que la presencia de perros en el monte podría provocar serias interferencias. Entre estas especies se encuentra la propia becada, que en un reducido número también nidifica en Navarra. Se trata de una población sedentaria muy sensible, una joya de nuestros montes que debemos proteger.

Por ello, el campeo con perros en marzo se restringe a los mencionados censos científicos, bajo condiciones fijadas. Se efectúa por cazadores voluntarios que ya han participado a lo largo de la temporada de caza en el caso del CCB en el llamado “Proyecto Becada”, mediante el volcado de toda la información de sus salidas de caza en una aplicación web implementada por el Club de Cazadores de Becada. Asimismo este tipo de trabajo e investigación lo llevan a cabo también de forma satisfactoria la Asociacion de Becaderos de Navarra y un grupo del ámbito federativo.

 

 

Estos colaboradores podrán salir con sus perros a realizar los censos si además del permiso administrativo también cuentan con la autorización del acotado. En cada recorrido realizado apuntarán en una ficha la duración de la jornada, número de ejemplares avistados, así como aspectos relacionados con la meteorología, vegetación y otras características del lugar donde observen becadas. El resumen de esta actividad se remite al Departamento de Medio Ambiente al final de cada temporada.

El inicio de estos censos se remonta al año 2006, por lo que en la actualidad se dispone de una base de datos muy potente que permite tomar adecuadas decisiones de gestión sobre la becada. La tendencia de la población de esta especie parece mantenerse estable en base a las densidades observadas, con los altibajos propios de cada temporada para un ave migratoria. Las lógicas diferencias de abundancia de aves entre reservas de caza y cotos observadas nos señalan la importancia de mantener lugares sin actividad cinegética como “vivero” frente a “sumideros” de aves en determinados lugares.

En cuanto a las fechas de la migración prenupcial o contrapasa, están íntimamente relacionadas con la meteorología de cada primavera. El aumento de temperaturas y los vientos del suroeste favorables a la migración parecen activar a estas aves. Ya a lo largo del mes de febrero se observa un incremento de la densidad de becadas. En concreto y para esta temporada la templanza de este mes ha producido un adelanto en el inicio de la migración.

El pico migratorio normalmente se produce entre el 10 y el 20 de marzo, aunque en lo que resta de este mes e incluso bien entrado abril todavía podemos encontrar a las becadas más rezagadas. Al igual que en otoño, las becadas suelen elegir las zonas más altas de las montañas para detenerse en su migración primaveral. El seguimiento de estas aves con dispositivos de seguimiento por satélite nos ha permitido conocer que estas paradas o stop over pueden durar entre pocos días y más de quince jornadas. Los ejemplares macho y adultos son los más tempraneros a la hora de iniciar el viaje hacia el norte de Europa en su búsqueda de los mejores lugares para la cría. La distancia cubierta en cada etapa de la migración depende de cada ejemplar y va desde muy pocos kilómetros hasta más de 400, mientras se ha observado que un buen número de aves optan en contrapasa por el mismo recorrido que en migración otoñal e incluso se repiten los lugares exactos donde se detienen a descansar y alimentarse.

Este tipo de estudios demuestran la importancia de la participación de los aficionados a la caza de la becada de cara una correcta gestión de la especie, en definitiva ciencia ciudadana aplicada a la caza.

Un artículo de ADECANA