
NOTA
DE PRENSA
LA ASOCIACIÓN
DEL CORZO ESPAÑOL Y MERCEDES BENZ INICIAN LA CAMPAÑA CORCINO IV
El aumento de la
población de corzos en la península, junto con su expansión, es un hecho constatable. Este incremento trae consigo la aparición de
nuevos problemas. Uno de ellos es que cada primavera nacen un mayor número de
individuos jóvenes que, siguiendo el instinto ancestral de los cérvidos, permanecen tumbados en la hierba para protegerse
de los depredadores durante las primeras semanas de vida.
En el actual estado
de bienestar social del mundo urbano en que vivimos, cada día es más la gente
que se traslada al campo en su tiempo de ocio para disfrutar del mismo de muy
variadas maneras. Sin embargo, la nula o escasa educación ambiental, la
extracción urbana de estas personas, la influencia de la esencia plastificada y
maniquea con que se les presentan los procesos naturales, hace que muchas de
estas personas tengan reacciones bastante negativas ante hechos esenciales para
la vida. El aumento de la población de corzos tiene como consecuencia que un
número creciente de personas encuentren estos corcinos, con apariencia de
desvalidos, aparentemente abandonados en el campo y, por ello, decidan cogerlos
para cuidarlos.
Incluso entre la
población rural de las zonas de reciente colonización, donde se desconocen las
particularidades de su biología, ocurre
que pastores y agricultores recogen estos corcinos para confiar su
amamantamiento a una oveja o una cabra, con lo que el pobre animal acaba su vida
en dos o tres días presa de unas terribles diarreas.
Hay que saber que estos
animales no están abandonados, ya que su madre –siempre de manera discreta-
los observa constantemente. En el mejor de los casos se trasladará el animal a
un centro de recuperación de fauna salvaje, donde están más preparados para
hacer frente a los cuidados de fauna aviar fundamentalmente, y careciendo de
los mínimos protocolos veterinarios para llevar adelante un corcino, con lo
cual su destino suele ser también el indicado.
Estos corcinos en
cautividad son muy difíciles de sacar adelante por lo que capturarles significa
condenarles a una muerte probable. Los pocos que sobreviven no son aptos para
ser reintroducidos en la naturaleza, ya que se han habituado a los seres
humanos y han perdido su instinto de defensa y huida. Además, los machos
criados en cautividad son muy peligrosos para los humanos, por su condición de
animales agresivos y territoriales, no dudando en atacar cuando alguna persona
entra en su territorio.
Por ello, y por el
éxito que en años anteriores han tenido las sucesivas Campañas Corcino, este
año hemos puesto en marcha la Campaña Corcino IV. Hemos llevado a cabo un
proyecto mucho más ambicioso en cobertura y con un público objetivo mucho más
amplio que abarcan los niños, personas que viven en el campo, cazadores,
montañeros, estudiantes universitarios, etc.
Evidentemente esto
significa que la asignación presupuestaria es mucho mayor, por lo que hemos
presentado el proyecto a la prestigiosa empresa automovilística Mercedes Benz,
que ha encontrado muy interesante esta acción de la A.C.E.
por lo que han decidido colaborar financieramente con la misma
RESUMEN DE LA CAMPAÑA CORCINO IV
El corzo es una
especie muy adaptable, que ha sabido colonizar tanto los espacios forestales
como las zonas agrícolas. En la actualidad en España es una especie en
expansión por lo que podemos encontrarlos en diferentes ecosistemas
peninsulares.
Las corzas dan a
luz entre abril y mayo, normalmente 2 corcinos, que es como se llama a los
pequeños corzos, y en ocasiones hasta 3.
¿Por qué están
entre la hierba?
Muchos herbívoros,
entre ellos los corzos, se defienden de sus depredadores huyendo a la carrera.
Las primeras semanas de vida, los corcinos son demasiado débiles para correr y
ponerse a salvo. Por ello se ocultan entre la hierba o la maleza, permaneciendo
inmóviles. Las manchas blancas ayudan a que sean más miméticos. Periódicamente
las corzas, se acercan para darles de mamar, y limpiarles escrupulosamente,
para que no emitan ningún olor que pueda atraer a sus enemigos.
¿Que hay que hacer si encontramos un corcino?
No de debe recoger,
no está abandonado. Su madre siempre está cerca, observándolo, y le protege.
No se debe tocar, ya que pueden impregnarse de nuestro olor y su madre puede
abandonarlo.
No permanecer en la zona, ya que de nuevo impregnamos el entorno de olor que la
madre puede rehusar, y puede atraer a depredadores oportunistas, como el zorro.
¿Por qué no hay que
recogerlos?
Muy pocos corcinos
sobreviven al cautiverio, por lo que recogerles del campo significa condenarles
a una muerte casi segura. Los que sobreviven, pierden el miedo a los humanos
por lo que nunca pueden ser puestos en libertad. Además, los machos adultos,
siguen su instinto como animales territoriales no permitiendo intrusos en su
entorno, lo que les convierte en muy peligrosos para los humanos. Un corzo
macho puede inferir graves heridas, incluso llegar a matar a una persona
adulta.
Objetivos
Informar
a los diferentes colectivos de personas que realizan actividades al aire libre,
entre ellos
para que
entiendan la situación, el motivo por el que ese animal se encuentra allí, y lo
que deben hacer en esta circunstancia. Y, sobre todo, que nunca se debe recoger
a uno de estos animales.
Método
Se
realizará por medio de una campaña divulgativa. Ésta estará basada en una
información escueta y directa, reflejada en un cartel, del que se imprimirán
15.000 ejemplares, que serán enviados por correo a los colectivos objetivo.
Esta información se
intentará que llegue al mayor número posible de personas de los colectivos
objetivos de la campaña, complementando esta acción con su difusión a través de
los medios de comunicación escrita, radio y televisión.
Contactos
El número de
teléfono 948 17 49 49 servirá para que los medios de
comunicación o persona interesada en recibir información sobre el tema se
puedan poner en contacto con
el equipo CAMPAÑA CORCINO IV.
Asociación del Corzo Español
Abril, 2.008