LA PROTECCIÓN DE LAS COLONIAS DE GATOS QUE ESTABLECE LA NUEVA LEY DE PROTECCIÓN DE LOS ANIMALES VA EN CONTRA DE LA CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD

LOS GATOS ASILVESTRADOS CAUSAN GRAVES DAÑOS A LAS ESPECIES SILVESTRES Y TRASMITEN ENFERMEDADES

La nueva ley de protección, derechos y bienestar de los animales cuya tramitación se está llevando a cabo en el parlamento nacional está causando un gran malestar y quejas por parte de una gran parte de la ciudadanía, y del sector rural al afectar no solo a las mascotas, sino a los animales de trabajo y en particular a los perros y hurones de caza, pero para ADECANA existe otro problema muy importante que va a generar con las colonias felinas al no diferenciar los gatos domésticos de los asilvestrados, no teniendo en cuenta que los segundos están causando graves daños a muchas especies silvestres, algunas de ellas en peligro de extinción.

Así lo entiende el miembro de Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) el biólogo Manuel Morales, el cual opina que choca directamente con la normativa de carácter nacional y europeo dirigida a preservar la biodiversidad. Tal como señala el citado investigador,” a pesar de que se tiene una información muy completa sobre el efecto devastador de las colonias felinas sobre la fauna autóctona, como la especie exótica invasora que es, es una auténtica y constante amenaza para la conservación de la biodiversidad”.

 

 

Estudios del CSIC han demostrado que los gatos tienen una alta incidencia sobre las poblaciones silvestres de aves y sobre el entorno, dado que un tercio de los gatos domésticos asilvestrados caza animales con asiduidad, realizando una media de 2,1 capturas a la semana, siendo el 13% de las víctimas aves de pequeño tamaño.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) estima que la presencia de gatos domésticos asilvestrados pone en riesgo crítico al 8% de las especies de aves, mamíferos y reptiles.

Por su lado, el profesor de Zoología y de Biología de la Conservación de la Universidad de La Laguna, Juan Carlos Rando, resalta que este proyecto de ley contraviene lo establecido en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad y las directrices europeas sobre aves y hábitats. “La Unión Europea dice que hay que mantener las especies protegidas en la Red Natura 2000 en buen estado de conservación y mitigar las amenazas”, recuerda el biólogo que espera que se reformule la ley para primar el interés general y la conservación de un patrimonio natural como el canario, único en el mundo. Este investigador afirma que “Estoy seguro de que se producirá un conflicto con las normas de rango superior y asistiremos a una revisión en profundidad del proyecto de ley”.

LA CAPACIDAD PREDADORA DE LOS GATOS ASILVESTRADOS

Una de las mayores afecciones que amenaza la supervivencia de una gran cantidad de aves, pequeños mamíferos y reptiles, es la alta incidencia de gatos domésticos asilvestrados que pueblan la mayor parte de los términos municipales de Navarra, siendo culpables de ellos sus dueños que o bien los abandonan, o los llevan a granjas y establos en el campo para que se coman ratones, no dándose cuenta del increíble impacto que están ocasionado en la vida silvestre.

 

 

Los gatos asilvestrados son una especie con una increíble capacidad depredadora debido a su versatilidad para cazar todo tipo de especies de la fauna silvestre, causando tal impacto en sus poblaciones que han sido los causantes de la desaparición de algunas especies animales.

La depredación felina se centra sobre todo en aves, aunque lagartos, ratones, crías de mamíferos y otros animales también forman parte de su dieta, condicionando de manera muy importante la recuperación de las poblaciones silvestres y causando un impacto negativo sobre especies protegidas, como puede ser el caso en Navarra de las aves esteparias, como es el caso de las avutardas, gangas, ortegas, sisones etc.

ASPECTOS QUE LES VAN A AFECTAR EN LA NUEVA LEY

La futura ley establece el concepto de “gato comunitario” para denominar a los ejemplares de las colonias felinas que no son adoptables debido a su falta de socialización, al tiempo que promueve el método CER (captura, esterilización y retorno) para reducir el tamaño de estas colonias.

A entender de muchos investigadores se considera a todos los gatos como si fueran domésticos, cuando no es así, ya que hay muchas poblaciones de gatos sin contacto con el ser humano nacido en libertad o asilvestrado a partir de núcleos rurales.

La ley prevé que los ayuntamientos tutoricen estas colonias, «pero no es lo mismo controlar el desarrollo de una población felina en un entorno urbano que en un núcleo rural en el campo.

LOS GATOS ASILVESTRADOS COMO FUENTE DE ENFERMEDADES

Está demostrado que los gatos asilvestrados son los culpables de trasmisión de enfermedades (incluyendo al ser humano): fueron la fuente del brote de leucemia felina que estuvo a punto de acabar con la población de linces de Doñana en 2007 y son el reservorio de Toxoplasma gondii, un parásito que puede generar toxoplasmosis por lo que supone una amenaza para la salud pública. Además de ello actúan como vectores de enfermedades debido a la alta densidad de individuos en sus colonias y a las interacciones entre éstos y los gatos con dueño.

LA ADMINISTRACION DEBE EVITAR LA INTRODUCCION DE ESPECIES QUE PUEDAN ALTERAR LA PUREZA GENETICA O PRODUCIR DESEQUILIBRIOS ECOLÓGICOS

Desde hace años desde la Asociación de Cazadores Navarros ADECANA se han dirigido al Departamento de Medio Ambiente alertando de este grave problema, para que ponga todos los medios posibles para minimizarlo en lo posible, todo ello en base a la normativa existente obliga a la administraciones Públicas, a evitar la introducción y proliferación de especies, subespecies o razas geográficas distintas a las autóctonas, en la medida que puedan competir con éstas, alterar su pureza genética o producir desequilibrios ecológicos.

Desde esta Asociación indicamos  que no solo debe actuar la Administración foral, sino que los Ayuntamientos deben de colaborar en ello, algo que salvo contadas excepciones los cazadores echamos en falta, limitándose a conceder autorizaciones para que las sociedades de cazadores con un control de un guarderío que se les obliga a pagar realicen batidas nocturnas para intentar eliminar los ejemplares fuera de control que puedan encontrar en sus recorridos nocturnos, algo que debería de llevar a efecto de oficio la Administración.

Para ADECANA es especialmente preocupante la hibridación que suele producirse con el gato montés, especie protegida a la que se está alterando su pureza genética, y dado que no tienen control alguno de las enfermedades que suelen padecer, el riesgo de trasmitir a la  especie salvaje una serie de graves enfermedades como la peritonitis felina, la leucemia, incluso en algunos casos la rabia, algunas de tratamiento muy complejo que diezman las poblaciones de gatos monteses al no estar bajo control.