SISTEMAS DE PUNTERÍA

 

 

De nada sirve disponer del mejor y más caro rifle y de la más potente munición si no somos capaces de colocar la bala en un punto vital de la anatomía del animal que estemos cazando.

Para ayudarnos a conseguir este propósito están los diferentes sistemas de puntería que complementan a nuestras armas. Cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes y es más o menos interesante y apropiado en función del tipo de cacería, el terreno, la distancia de disparo y el animal cazado.

El sistema más antiguo, clásico, robusto y sencillo son las miras abiertas constituidas por un alza y un punto de mira. Cuando queremos disparar a corta distancia y sobre un animal en movimiento el alza debe tener una forma en V bastante abierta con una fina marca dorada o blanca en su vértice. El punto de mira debe ser redondo, muy visible y no demasiado pequeño. El ajuste debemos hacerlo a 50 metros, de forma que colocando el punto en el vértice de la V el impacto sea tangente con él en su zona superior, de esta forma conseguimos que la zona tapada del animal sea la mínima posible y una trayectoria de la bala válida hasta 100 metros. Las alzas cerradas (diopter), las que tienen muescas pequeñas, redondas o cuadradas y los puntos de mira redondos pequeños o en tablón son más adecuados para los disparos de precisión en el campo de tiro que para la caza. Existe una variante de este sistema en el que el alza se sustituye por una rampa con un perfil en V y una línea que guía la vista lo cual facilita bastante el encare haciéndolo más rápido. Este sistema de puntería de miras abiertas tiene la gran ventaja de ser sencillo y robusto pero también tiene inconvenientes, con la edad perdemos capacidad de acomodación de la vista, viendo borrosos los objetos cercanos como es el alza y si corregimos este defecto mediante unas gafas entonces vemos borrosos los objetos lejanos. Otro problema es que en disparos lejanos el punto de mira tapa mucha superficie del blanco o del animal dificultando la precisión.

Actualmente existen diferentes sistemas electrónicos de puntería, los más conocidos y usados son los visores holográficos y los de punto rojo. Tienen la gran ventaja de no verse influidos por los defectos de acomodación de la vista debidos a la edad ni por el defecto de paralaje que se produce si no apuntamos exactamente en el eje del visor. Al no tener aumentos son muy rápidos para encarar y apuntar con los dos ojos abiertos y son  una de las mejores opciones que dispone el cazador para la caza en batida, con disparos cercanos y sobre animales en movimiento. Sus defectos son dos, al ser electrónicos están más expuestos a tener averías y además dependen de pilas para su funcionamiento. El tamaño del punto (entre 1 y 3 M.O.A.) hace que a más de 100 metros tape bastante superficie del blanco o del animal, limitando su precisión.

El tercer sistema que vamos a ver lo constituyen los visores ópticos. Es el más versátil y preciso pero hay que tener mucho cuidado en la elección del modelo que más se adecue a nuestras necesidades. Los visores pueden ser de aumentos fijos ( 4x  6x  8x etc. ) o variables que son mucho más útiles Existen modelos pensados para el rececho y disparos a gran distancia sobre animales que están generalmente quietos, tienen muchos aumentos y poco campo de visión ( 2,5-10 x 50,  3-12 x 56, etc.) siendo poco aconsejables para cazar en batida. Otros están pensados para los disparos cercanos y rápidos sobre animales en movimiento, como es el caso de las batidas, tienen pocos o ningún aumento y mucho campo de visión ( 1,1-4 x 24,  1-6 x 24 etc. ). Los hay que están pensados para el tiro crepuscular o al amanecer en los aguardos y recechos, situaciones en las cuales hay poca luz y por ello necesitan objetivos de gran luminosidad ( 50 o 56 mm ) siendo grandes y pesados. También existen visores que pretenden ser polivalentes y servir en situaciones variadas ( 1,5-6 x 42,  1,7-10 x 42 etc.). Desde hace algunos años se fabrican visores ópticos que incorporan un sistema de punto rojo facilitando la puntería sobre todo en situaciones de poca luz o en disparos rápidos. Es muy importante elegir correctamente el visor que más nos conviene para nuestra modalidad de caza, no hacerlo así significaría muchos fracasos debidos exclusivamente a nuestra equivocada elección.

Habitualmente damos mucha importancia al sistema de puntería, siendo motivo de muchas horas de hablar y discutir sobre las bondades o inconvenientes de cada sistema. No tenemos en cuenta la gran importancia que tiene el tenerlo bien ajustado con la munición que vamos a disparar, estar muy entrenado en su uso en las diferentes situaciones de caza en que nos podamos encontrar y conocer bien la anatomía del animal que estemos cazando para conseguir colocar el impacto en una zona vital.


XXII JORNADAS
CAZA Y NATURALEZA
ADECANA